Diagnóstico del Parkinson identificando proteínas de las lágrimas.
marzo 26, 2019
CONy 2019. ¿Acabarán las nuevas formulaciones de levodopa con los episodios OFF?
abril 6, 2019
Mostrar todo

El cuidado de pacientes con Parkinson por enfermeras entrenadas mejora la atención general del paciente.

• Un ensayo clínico randomizado demuestra que el cuidado especializado por enfermería entrenado mejora la calidad atencional de los pacientes con Parkinson.

• En concreto el beneficio se observa en 6 puntos: evaluación de síntomas no motores y caídas; evaluación y consejos sobre efectos secundarios de tratamientos; manejo de síntomas motores; manejo de complicaciones no motoras; uso de terapias no farmacológicas; cuidados paliativos.

• También se acompañó de una mejoría en la percepción de calidad de vida de los pacientes en lo relacionado con su estado emocional.

• Refuerza la idea de la necesidad de un manejo multidisciplinar de la enfermedad de Parkinson donde el personal de enfermería debería tener un papel primordial.
En la enfermedad de Parkinson los pacientes pueden desarrollar determinadas complicaciones que a veces requieren de un cuidado muy específico. Es por ello que la atención por personal de enfermería entrenado puede resultar clave. Sin embargo, y aunque pueda parecer obvio, hay falta de evidencia sobre los beneficios al respecto comparando el cuidado por parte de enfermería entrenada frente a no disponer este tipo de atención. Este mes se publica en la revista Neurology los resultados de un ensayo clínico randomizado en el que analizan precisamente este punto.
Se trata de un ensayo randomizado realizado en Estados Unidos. El objetivo era analizar los efectos en la calidad del cuidado que tenía la aplicación de un modelo de cuidado crónico sobre los pacientes con enfermedad de Parkinson donde la clave es el conocimiento y la especialización en todo lo referente al manejo de la enfermedad. Se incluyeron un total de 328 pacientes con enfermedad de Parkinson del sureste de los Estados Unidos. Se compararon dos tipos de cuidados. Por un parte un cuidado especializado llevado a cabo por enfermeras especializadas en la enfermedad de Parkinson, y por otra, un cuidado convencional no especializado.
El objetivo primario fue comprobar si se cumplía hasta con 18 indicadores de una adecuada calidad del cuidado, de tal forma que un mayor cumplimiento de los indicadores señalaba un mejor cuidado y de mejor calidad. De los 18 indicadores, 12 fueron extraídos de la historia clínica y por el contrario 6 de la entrevista con el paciente. También se analizaron cambios en la evolución de la enfermedad de los pacientes incluidos con intención de ver si la intervención generaba algún tipo de beneficio. El seguimiento se hizo por 24 meses con evaluaciones al menos cada 6 meses

Un total de 162 pacientes recibieron un cuidado especializado (intervención) frente a un total de 166 que recibieron el cuidado habitual. La edad media de los pacientes incluidos fue de unos 71 años, siendo el 70% varones. El 70% estaban jubilados y menos de un 10% estaban en activo trabajando. Se observó como en el grupo de pacientes que recibieron el cuidado especializado (con enfermera entrenada), el porcentaje de ellos que cumplía con un mínimo de indicadores que reflejaban un cuidado de calidad adecuada fue mayor, en comparación con el grupo que no lo recibió.
La adherencia a una calidad atencional adecuada se observó en 6 categorías: evaluación de síntomas no motores y caídas; evaluación y consejos sobre efectos secundarios de tratamientos; manejo de síntomas motores; manejo de complicaciones no motoras; uso de terapias no farmacológicas; cuidados paliativos. Por otra parte, esto se acompañó de una mejoría en la percepción de calidad de vida en lo referente a estado de ánimo por parte de los pacientes tratados por enfermeras especializadas frente a los no atendidos por enfermeras. Una de las diferencias observadas en cuanto al tipo de cuidado realizado fue el de un mayor número de llamadas telefónicas para monitorizar síntomas y problemas por parte de las enfermeras entrenadas.
Este artículo es de interés y le han dedicado una editorial en la revista Neurology . Refuerza la idea de la necesidad de un manejo multidisciplinar de la enfermedad de Parkinson donde el personal de enfermería debería tener un papel primordial. En la práctica, más allá de las visitas por parte del neurólogo, un seguimiento estrecho por parte de Enfermería con revisión de las historias clínicas y llamadas telefónicas para monitorizar la evolución de la enfermedad, incluyendo síntomas, efectos secundarios, complicaciones, respuesta a un tratamiento, etc., es clave. En otras palabras, y en España seguro, es necesario impulsar dentro del sistema sanitario el papel de la enfermería dentro de las Consultas Monográficas y/o Unidades de Trastornos del Movimiento.


DIEGO SANTOS GARCÍA
NEUROLOGÍA, CHUAC (COMPLEJO HOSPITALARIO UNIVERSITARIO DE A CORUÑA), A CORUÑA

Comments are closed.