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La apomorfina podría prevenir del depósito de amiloide cerebral en pacientes con Parkinson.

• La apomorfina ha demostrado en modelos animales de Alzheimer prevenir el depósito de placas de amiloide.

• En la enfermedad de Parkinson el amiloide juega un papel muy importante en el desarrollo de demencia.

• Por primera vez un estudio observa con PET que pacientes con Parkinson tratados con apomorfina no presentan depósitos de amiloide.

• Los datos sugieren el posible efecto protector de la apomorfina.
Un parte de los pacientes con enfermedad de Parkinson desarrollan con la evolución de la enfermedad deterioro cognitivo funcionalmente significativo. Además de la progresión de la patología Lewy, en muchos casos de pacientes con Parkinson y disfunción cognitiva se ha observado en autopsias también placas de amiloide, como en la enfermedad de Alzheimer. Esto indica que el amiloide puede jugar un papel muy importante en el desarrollo de demencia de los pacientes con Parkinson y terapias a prevenir los depósitos de amiloide podrían prevenir del desarrollo de demencia. Una opción es la apomorfina. Ratones transgénicos con enfermedad de Alzheimer tratados con apomorfina muestran una disminución de Aβ amiloide intraneuronal y una mejora de la función de la memoria.
Se ha presentado en el Congreso Anual de la Academia Americana de Neurología en Filadelfia (AAN 2019) un trabajo cuyo objetivo fue explorar los efectos potenciales del tratamiento crónico de infusión de apomorfina en la reducción de depósitos de amiloide-β en el cerebro. Se trata de un estudio transversal sin grupo placebo comparativo, en el que analizaron en 7 pacientes con Parkinson a tratamiento crónico con apomorfina en infusión los depósitos de amiloide. Para ello realizaron a cada paciente un PET que mide los depósitos de amiloide llamado 18F Florbetaben. Dichos pacientes forman parte de un estudio con apomorfina llamado APOMYL. La edad media era de unos 70 años y el tiempo medio de evolución de enfermedad de unos 14 años (variaba desde 5 a 23 años). El estadio de Hoehn&Yahr variaba de 2 a 5 (mediana, 4). La media de tiempo de tratamiento con la infusión de apomorfina fue muy elevada, de 51 meses (más de 4 años), variando desde los 10 meses hasta los 180 meses (un paciente llevaba 15 años con la bomba).
La puntuación media en la escala que usaron para medir el estado cognitivo, el MMSE, fue de 27 puntos, variando entre 24 y 29. Por lo tanto, ningún paciente que recibía apomorfina presentaba demencia. También utilizaron escalas para medir síntomas no motores, presentando de media los pacientes 11 síntomas no motores y una puntuación que indicaba una carga de síntomas no motores severa (60 puntos como puntuación media en la escala Non-Motor Symptoms Scale). En el PET para detectar amiloide, en ningún paciente de los 7 se detectaron depósitos de amiloide. Metodológicamente, no establecieron una graduación de los posibles depósitos, es decir, consideraron dos grupos en función de la presencia de amiloide: presente o ausente.
El presente estudio demuestra por primera vez en pacientes con enfermedad de Parkinson que el tratamiento crónico con infusión de apomorfina se asoció, en 7 casos, a un estado cognitivo preservado y ausencia de depósitos de amiloide a nivel cerebral (PET negativo que no detectó amiloide). Dado que en modelos animales de Alzheimer la apomorfina ha demostrado prevenir contra el depósito de amiloide, este estudio sugiere tal función. Sin embargo, un estudio prospectivo y no transversal con un grupo control comparativo es necesario. Es interesante dado que podría prevenir frente al desarrollo de demencia en pacientes con enfermedad de Parkinson.


DIEGO SANTOS GARCÍA
NEUROLOGÍA, CHUAC (COMPLEJO HOSPITALARIO UNIVERSITARIO DE A CORUÑA), A CORUÑA

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