Los trabajos más relevantes del 4º Congreso Mundial de Párkinson (Parte I)
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Los trabajos más relevantes del 4º Congreso Mundial de Párkinson (Parte II)

¡Lo prometido es deuda! La semana pasada, resumíamos los siete trabajos más relevantes sobre los que se ha estado hablando en el 4º Congreso Mundial de Párkinson y esta semana, os exponemos los seis siguientes.

Como os habíamos comentado, ésta es una reunión científica que se celebra cada 3 años y que como particularidad tiene el hecho de que también los enfermos afectados de Párkinson también asisten. Durante estos tres días se presentaron 206 ponencias orales (30 comunicaciones pre-congreso y 176 sesiones orales) y 576 comunicaciones tipo póster (535 como sesión póster y 41 como “late-breaking poster presentation”) sobre diferentes temas, casi todas ellas (no todas estrictamente) sobre la enfermedad de Párkinson.

El ejercicio físico de alta intensidad produce mejorías importantes en los pacientes con Párkinson: resultados de un estudio randomizado frente a ejercicio más moderado (P.35.07).

Se comparan a 13 pacientes con Párkinson que durante 8 semanas realizan ejercicio físico de alta intensidad frente a 11 que hacen ejercicio más moderado. Evalúan con varias escalas el balance, percepción de estabilidad subjetiva, caídas, actividad física, estado de la enfermedad (MDS-UPDRS I, II y III), calidad de vida, fatiga y fuerza muscular y ósea. Observan que aquellos que realizaron ejercicio físico intenso mejoraron de forma más significativa frente al otro grupo en el balance, actividad física, síntomas de la enfermedad, resistencia, fatiga y fuerza muscular. Por lo tanto, el ejercicio físico intenso podría ser de gran beneficio en los pacientes con Párkinson.

Es importante adaptar el tipo de ejercicio no sólo al estado del paciente en relación con la enfermedad sino también teniendo en cuenta otros aspectos (peso, condición física previa, etc.). Igualmente decir que es muy importante que alguien con conocimiento supervise y diseñe el tipo de actividad física a realizar.

Un nuevo y no invasivo biomarcador de enfermedad de Párkinson: lípidos cerámidos en la piel (P.30.06).


Se sabe que el metabolismo lipídico está alterado en la enfermedad de Parkinson con observaciones en cerebro y líquido cefalorraquídeo. Mutaciones que reducen la actividad de una enzima llamada glucocerebrosidasa, que participa en la síntesis de cerámidos (lípidos), incrementan el riesgo de Parkinson. En este estudio realizan una biopsia de piel y comparan los hallazgos en un grupo de pacientes con Parkinson (9 pacientes), 5 pacientes con Alzheimer y 10 sujetos control (sanos sin enfermedad de Parkinson ni Alzheimer).

Observaron algunas diferencias como reducción del cerámido EOH o el incremento del cerámido AS + NH en la piel de los pacientes con Parkinson y pacientes con Alzheimer frente a los sujetos control. El cerámido AP + AH fue menor en los pacientes con Alzheimer que en los pacientes con Parkinson. El mensaje es que existen diferencias en cuanto a la composición de los lípidos de la piel que nos podrían permitir en el futuro identificar a los pacientes con Parkinson y diferenciarlos de otros sujetos con otras enfermedades degenerativas.

Análisis de sangre y determinación de unas proteínas (proteómica) para el diagnóstico de la enfermedad de Párkinson (P.30.15).

Frente a otras muestras como por ejemplo el líquido cefalorraquídeo, la sangre periférica constituye una fuente mucho más accesible (no invasiva) de material para poder encontrar un biomarcador diagnóstico. En este estudio realizan un análisis de las proteínas de la sangre (proteómica) de muchos pacientes con Párkinson de un registro (Victorian Parkinson´s Disease registry) en Estados Unidos, encontrando que 4 proteínas concretas de la sangre estaban elevadas en las muestras de los pacientes con una precisión diagnóstica superior al 85%, incluyendo en pacientes con diagnóstico reciente sin tratar pero no en un grupo comparativo de pacientes con Alzheimer.

Interesantemente, uno de los biomarcadores proteicos encontrados, la alfa-microglobulina presentaba una modificación post-translacional que podría estar implicada en las alteraciones fisiopatológicas de la enfermedad.
Es posible que en el futuro, estudios de proteómica puedan permitir identificar un biomarcador o una combinación de varios para poder tener una fiabilidad alta confirmatoria del diagnóstico de enfermedad de Parkinson en vida.

Los bloqueos de la marcha después de la cirugía del Párkinson (estimulación cerebral profunda) pueden mejorar con ajustes individualizados en la frecuencia (P.32.01).


Algunos pacientes con enfermedad de Parkinson operados con estimulación cerebral profunda (se colocan unos electrodos en el cerebro que van conectados a un neuroestimulador colocado debajo de la piel en el abdomen o cerca de la clavícula) desarrollan bloqueos y otras alteraciones de la marcha que a veces son difíciles de tratar. En concreto, algunos síntomas axiales como problemas para hablar, tragar, alteraciones de la postura o bloqueos al caminar con episodios de congelación de la marcha (quedando los pies pegados al suelo con dificultad para levantarlos y empezar a caminar) no responden especialmente bien a la cirugía. Otros, como el temblor, rigidez o lentitud de movimientos responden mejor.

En general, para optimizar la respuesta a la terapia se pueden ajustar los parámetros de estimulación: intensidad, duración y frecuencia del estímulo. En este estudio determinan en 20 pacientes operados a qué frecuencia obtienen los pacientes la mejor respuesta en cuando a los trastornos de la marcha. Utilizan una escala validada (FOGQ) y observan una respuesta variable, siendo más frecuente la mejoría con 180 Hz (40%) y 90 Hz (35%). La conclusión es que en cada paciente deberemos buscar de forma individualizada la frecuencia del estímulo más adecuada dado que si la encontramos podremos mejorar los bloqueos de la marcha.

Uso de resonancia magnética (RM) de alta resolución para el diagnóstico de la enfermedad de Párkinson (P.30.01).

Es importante intentar identificar marcadores que nos ayuden a poder hacer un diagnóstico precoz de la enfermedad de Parkinson. El nigrosoma 1 (N1) es una región de la sustancia nigra – pars compacta que degenera precozmente en los pacientes con Párkinson. En este estudio analizan el N1 con resonancia magnética (RM) de 7 T (alta definición) en 6 pacientes con Párkinson de menos de 1 año de evolución, 6 pacientes con trastorno del sueño REM sin datos de Párkinson (pero con riesgo de desarrollarlo) y 5 sujetos control (sanos sin Parkinson).

Dos radiólogos evaluaron las imágenes por separado. Observaron una pérdida de la señal en N1 en los pacientes y sujetos con trastorno del sueño REM en comparación con los sujetos control, siendo las valoraciones de los radiólogos muy similares, lo que da idea de que es una prueba reproducible.
En el futuro la evaluación de esta región de la sustancia nigra (N1) con RM de (7T) podría ser un marcador de diagnóstico precoz de la enfermedad de Parkinson. De hecho, hay algún estudio con resultados similares pero con RM de 3 T (menos potente pero más disponible y barata).

¿Cuáles son los 10 síntomas o temas más importantes de la enfermedad según los pacientes? Resultado de una encuesta con unos 1000 participantes (P.42.13).


Se hizo una encuesta en Reino Unido con más de 1000 participantes y en torno a 4000 respuestas con el fin de identificar las 10 prioridades en cuanto a mejorar o tratar en los pacientes con Parkinson. El resultado fue: 1) problemas de balance y caídas; 2) ansiedad y estrés; 3) movimientos incontrolados; 4) tratamiento personalizado; 5) demencia; 6) problemas cognitivos y de memoria; 7) monitorización de síntomas; 8) sueño; 9) destreza; 10) problemas urinarios.

Es importante conocer qué es lo más importante para los pacientes a la hora de desarrollar programas multidisciplinares de mejora de los síntomas y de la percepción de la enfermedad por el enfermo.

OTROS TRABAJOS Y CONCLUSIONES

En cuanto a ciencia básica, destacar que cada vez se van identificando más marcadores predictores de una peor evolución como la variante E326K del gen de la glucocerebrosidasa o el gen NFE2L2, resultados esperanzadores en modelos animales de neuroprotección y/o neurorestauración con factores de crecimiento y/o neurotróficos (como el factor neurotrófico de dopamina cerebral), agentes antioxidantes y/o antiinflamatorios (ICAAP-Is), factores de transcripción (LMx1a y Lmx1b o Nr4a1), acetato de glatiramero, osetalmivir o fenilpirazolona, y un modelo de transplante de células liberadas a nivel intranasal en ratones seguro y fácil de ejecutar.

Con respecto a todo lo relacionado con calidad de vida y vivir con Párkinson hay muchos trabajos sobre los beneficios de mucho tipo de terapias como la música, el canto, baile, danza, ejercicio físico de diferentes tipos (rítmico, aeróbico, intenso, etc.), yoga, marcha nórdica u otras variantes, terapia con mascotas, técnica de Alexander (método sencillo de educación corporal basado en hacer un buen uso de uno mismo), el uso de dispositivos electrónicos para monitorizar el estado del paciente y entrenamiento con diferentes tareas (motoras, cognitivas, etc.), el uso de la telemedicina con fines asistenciales o la importancia de que el paciente esté implicado en el conocimiento de la enfermedad y el desarrollo de programas multidisciplinares en los cuales los pacientes tengan un papel activo protagonista.

Con respecto a lo más relevante en investigación clínica, ya se ha repasado previamente con las presentaciones póster más destacadas, pudiendo resumirlo en que cada vez hay más fármacos o terapias que permiten conseguir un beneficio del paciente a nivel motor (fluctuaciones, discinesias, bradicinesia, etc.) como no motor (psicosis, maros ortostáticos, etc). Se investiga en nuevas formulaciones de fármacos ya disponibles (levodopa, apomorfina, etc.) que sean seguras, eficaces y menos invasivas. Finalmente, también cada vez hay más información acerca de posibles biomarcadores (moleculares, proteómica, neuroimagen estructural y funcional, etc.) que en el futuro nos ayudarán a poder hacer un diagnóstico más precoz de la enfermedad y predecir mejor la evolución de la misma.
Diego Santos
Neurólogo del Hospital Arquitecto Marcide de Ferrol
Vicepresidente Fundación Curemos el Párkinson

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